Por: Cosme Lantigua- Maestro de Educación Física y Fundador Diversity United Sports (DUS)

                                                                           28 de abril de 2020


Cada vez que hablamos de educación física, podemos experimentar que nuestro cerebro rápidamente dispara una imagen mental de alguna actividad relacionada con nuestro cuerpo de manera física. Sin embargo, antes de que suceda de manera automática, estos movimientos parten de un origen 100% abstracto. Por ejemplo, si deseamos mover los dedos de nuestras manos, es necesario primero pensar en la acción, visualizar nuestros dedos haciendo dicho movimiento. Luego enviamos el mensaje por impulsos eléctricos hacia las partes del cuerpo necesarias para esta ejecución. En otras palabras, la acción es primero analizada y ejecutada por nuestra mente-conciencia, abriendo las puertas entonces al sistema nervioso central para traducir al lenguaje físico de lo que deseamos realizar. Las neuronas, que funcionan como pequeños diccionarios, son las encargadas de traducir este mensaje utilizando la electricidad como automóvil para que en milésimas de segundos, seamos capaces de lograr más de un movimiento corporal. Solo imagine estar sentado escribiendo en la computadora, conduciendo, bailando o nadando, ¿cuántos mensajes está enviando tu cuerpo mental al mismo tiempo? ¿Cuántas partes de tu cuerpo físico están recibiendo estos mensajes? Si nos resulta increíble lo que el cuerpo humano puede hacer en segundos, pregúntese ¿cuán capaz puede ser nuestra mente?

 Estudios realizados hacia atletas de alto rendimiento, músicos, bailarines y pintores han demostrado que estos aumentan tanto su rendimiento físico como su ejecutoria al concentrar su mente SOLO en la disciplina que estos estén realizando. Claro, esto no es tan sencillo como se escucha. 

Una buena estrategia para ejercitar la mente es utilizar 5 minutos para concentrarte en eso que deseas mejorar en ti, sin permitir que otros pensamientos invadan la misma. Esto puede ayudarte ya sea en el deporte, las artes o en la manera de actuar que tenemos sobre las situaciones en el diario vivir. Otras enseñanzas antiguas que nos han ayudado a través de la historia al aprendizaje mental son la Yoga, Tai Chi, la música, entre otros. 

Enseñemos a nuestros hijos a visualizarse actuando de manera positiva, física y mental, en armonía con el bien, partiendo desde nosotros como ejemplo en continuidad con la familia, la escuela, en su comunidad y verá como todo su entorno mejora significativamente. El cuerpo es la casa de nuestra mente-conciencia, si nuestra casa no esta limpia, nuestro crecimiento interno no puede ser posible y por ende lo que nos rodea. Que las distracciones físicas, las deudas, el trabajo, la casa que deseo no sean la causa de no conocernos mejor y descubrir al máximo nuestras capacidades de adentro hacia afuera. Recordemos que somos almas con cuerpos, no cuerpos con alma. ¡Buena vibra para todos!